
- La política no hace extraños compañeros de cama, los hace el matrimonio.
- Me casé por el juzgado. Debería haber pedido un jurado.
- El matrimonio es la principal causa de divorcio.
- Es una tontería mirar debajo de la cama. Si tu mujer tiene una visita, lo más probable es que la esconda en el armario. Conozco a un hombre que se encontró con tanta gente en el armario que tuvo que divorciarse únicamente para conseguir donde colgar la ropa.
- Detrás de cada gran hombre hay una gran mujer. Detrás de ella, está su esposa.
- El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución.
- ¿No es usted la señorita Smith, hija del banquero multimillonario Smith? ¿No? Perdone, por un momento pense que me había enamorado de usted.
- Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado.
- El verdadero amor sólo se presenta una vez en la vida... y luego ya no hay quien se lo quite de encima.
- Oh! Nunca podré olvidar el día que me casé con aquella mujer... Me tiraron píldoras vitamínicas en vez de arroz.
- ¿Quiere usted casarse conmigo? ¿Es usted rica? Conteste primero a la segunda pregunta.-
- ¿Por qué y cómo ha llegado usted a tener veinte hijos en su matrimonio?- Amo a mi marido.- A mí también me gusta mucho mi puro, pero de vez en cuando me lo saco de la boca.
- M. Dumont: Dime Wolfie, cariño, ¿tendremos una casa maravillosa?
Groucho: Por supuesto, ¿no estarás pensando en mudarte, verdad?
M. Dumont: No, pero temo que cuando llevemos un tiempo casados, una hermosa joven aparezca en tu vida y te olvides de mí.
Groucho: No seas tonta, te escribiré dos veces por semana.
- - ¿Me lavaría un par de calcetines? (...) Es mi forma de decirle que la amo, nada más.
- Cásate conmigo y nunca más miraré a otro caballo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario